¿Te animas a dejar tu notita de despedida al 2025?

Este hilo contiene 20 post y 1 página(s).

Primer plano de una flor de Belladona (Atropa belladonna) en forma de estrella, con pétalos púrpuras y venas oscuras. En el centro hay estambres amarillos y una zona púrpura oscura. Debajo de la flor se observa una baya negra brillante y hojas verdes, con fondo desenfocado en verde.

Belladonna

Miércoles, 10/12/2025 10:42:27

Holi.
Hace un año más o menos vi en el exprésate una serie de escritos dnde a gente etiquetaba o bueno, ponía el arroba con el usuario de las personas a las que les agradecían y escribían lo lindo y lo feo de su año, y acá quise hacer lo mismo ya que aquí podemos etiquetar a nuestros amigos y así, hm aunque bue, por aquí es un toque más anticipado porque allá fue como el 31 y el 1 de enero y acá empezamos desde el 10, así que nada, si se animan lo pueden hacer y yo estaré encantada de leerlos, y si veo que va por buen camino subo mi nota también. Nos leemos luego.

1 0
Soy yo, de piel clara y cabello oscuro peinado. Miro al frente con una expresión tranquila. Llevo una camisa lavanda, un saco azul a cuadros y una corbata morada.  Estoy de pie frente a una pared beige con una decoración floral a mi izquierda y el marco de una puerta oscura a mi derecha.

Rayo

respondiendo a Belladonna Miércoles, 10/12/2025 11:22:07

Belladonna escribió:
Holi.
Hace un año más o menos vi en el exprésate una serie de escritos dnde a gente etiquetaba o b...

Hum, cuando dijiste nota al 2025 creí que te referías a lo que hacíamos hace unos días en el exprésate, me gusta la idea original, pero la quiero dejar sí, para el 31.
Como me picó el nombre del hilo, mi cerebro empezó a crear esto, si no va con tu idea del hilo y perfieres reencaminarlo, dime y lo edito jaja.
2025.
¿Qué decir de ti?
Fuiste un año extraño, turbulento; me diste mucho, pero creo también me ararebataste más. Escribirle a una medida de tiempo humana es, cuanto menos, absurdo, pero sabes? creo que podría ayudar a aligerar las cargas de lo que fuiste.
Arrancaste siendo debastador. te llevaste a una de las personas más amadas en mi vida moderna. Se que decir que no fue inpredecible sería mentir, pero allí me di cuenta que no importa cuanto lo veas venir, siempre va a pesar.
Aprendí que mis mecanismos de duelo son, cuanto menos, curiosos, pues tardé en procesarlo como una persona, comillas, normal.
Cuando pensé que febrero sería mejor, me devolviste la dosis en un formato diferente. ahora sí, de plomazo, me quitaste a alguien querido de una forma completamente inesperada.
y allí estaba. En el suelo, otra vez.
llegó marzo, y ni pronto ni prezoso lo repetiste.
esta vez no fue a una persona, fue a mi mascota.
Fue a ese ser vivo que durante 13 meses me ayudó a luchar contra los fantasmas de la depresión, o eso es lo que decía mi psicóloga.
A ese ser vivo que luché con todos mis recursos para mentenerr sano, pero al final.... fuiste caprichoso, supongo.
3 muertes en 3 meses, recuerdo que me vi obligado a sacar estadísticas y las relaciones que tenían en común para intentar predecir, y, según yo, alertar a las personas que estuviesen en peligro.
Llega abril, vaya, abril. Mes que capitalizó la rareza de este año.
Se fue un vínculo estable, o al menos, los residuos de lo que fue.
La física lo dice, el universo siempre tiende al caos, y este mes fue caos, caos en muchas direciones y expresiones. Pero, también... el caos es creación.
Llega mayo, para bariar una amiga más se me adelanta.
Concluyo que el problema soy yo.
Lo que queda de mayo, junio y julio fueron extraños, me hundí en la tristeza y el alcohol (por más dramático que eso suene).
Cuando estaba a la deriva, los fragmentos del caos comenzaron a intentar dar formas a nuevas cosas.
Vínculos, situaciones que yo mismo en mi inconsciencia, en mi inestabilidad terminé por destruír... volvían a florecer.
Tenía una segunda oportunidad, coincidiendo con la mitad de año.
De esa reconstrucción casi poética y a la vista de mis ojos de ese entonces, imposible surgió lo que terminó por impulsarme a salir de allí.
Una de mis creaciones, por fin, tenía el reconocimiento que muy humildemente creo, merece.
Y la clave es que no estuve solo; no solo fui yo el creador, aunque muchas veces así se me quiera reconocer.
Regreso a nadar, luego de casi 9 meses de ausencia.
ahora sí podemos decir que... Volví a nacer.
Reconstruí vínculos, regresé a mi elemento.
por fin creí que me estabas intentando recomenzar por todo lo que me quitaste.
Llegué, otra vez, a la cúspide de mi carrera deportiva, 6 veces toqué la gloria máxima.
6 veces que me valdrían 2 horas 40 minutos unos meses más tarde.
RayoAI fue reconocida en varios lugares, desde un coloquio en una zona del bajío, pasando por un premio en una feria, y terminando hasta en tecnoconocimiento accesible jaja.
Y eso que solo somos... una api que se conecta a gemini como dicen por allí.
En fin, mucho texto, 2025.
En noviembre me enseñaste a redefinir el amor.
Una vez más.
Tantas cosas distintas para mi este nuevo año.
para muchos una caja de mazapanes, para otros... el inicio de algo que, a ser honesto, es probable que ya haya empezado.
también trajiste una vista previa de tu susesor, al menos 2 tentativas aventuras para el siguiente año, mundialista, a demás.
Volveremos a enero, como dijo un buen amigo, para que algunas personas dejen de ser solo web sockets conectados trasmitiendo ondas de sonido por un sensor receptor.
Pero..
no podías irte si despedirte, ya lo sé.
me dejaste una nota baja en el examen de inglés para darle sabor a mi vida.
Gracias, que cosa tan amable, hijo de puta.
En fin.
te agradezco cerrar no tan mal este año, haber dejado en paz a mis seres queridos y no matar a nadie más, darnos salud, mantenerme con una red de amigos, que con bajas y altas, luego de ya 2 años, pese a todo... seguimos aquí, hechando vergazos.
Por (hasta ahora) no hacerme reprobar la universidad y hacerme graduarme.
Por darme un vínculo donde estar tranquilo y compartir metas a futuro.
Por haberme dado mucho pan de muerto este año.
Con todo y todo, gracias, también, por irte, y, de compas... ya déjame en paz.
Hasta mis recuerdos, 2025.

1 0
Primer plano de una flor de Belladona (Atropa belladonna) en forma de estrella, con pétalos púrpuras y venas oscuras. En el centro hay estambres amarillos y una zona púrpura oscura. Debajo de la flor se observa una baya negra brillante y hojas verdes, con fondo desenfocado en verde.

Belladonna

respondiendo a Rayo Miércoles, 10/12/2025 11:25:30

Rayo escribió:
Hum, cuando dijiste nota al 2025 creí que te referías a lo que hacíamos hace unos días en el exprés...

Me encantó, yo no lo escribí tan así, pero está hermoso, igual hm, no sé, me gustaría que este hilo pudiera abrirse por estas fechas mas o menos como el calaberitas que solo se abre en octubre, pero no sé.
Ah, te lo vuelvo a decir, tu texto me ha encantado.

0 0
Soy yo, de piel clara y cabello oscuro peinado. Miro al frente con una expresión tranquila. Llevo una camisa lavanda, un saco azul a cuadros y una corbata morada.  Estoy de pie frente a una pared beige con una decoración floral a mi izquierda y el marco de una puerta oscura a mi derecha.

Rayo

respondiendo a Belladonna Miércoles, 10/12/2025 11:27:46

Belladonna escribió:
Me encantó, yo no lo escribí tan así, pero está hermoso, igual hm, no sé, me gustaría que este hilo...

me gusta, bueno, el hilo queda abierto de aquí al primero de enero, de allí cerramos hasta el 10 de diciembre del siguiente año.
Gracias jeje, lo escribí sin razonarlo realmente.

0 0
Primer plano de una flor de Belladona (Atropa belladonna) en forma de estrella, con pétalos púrpuras y venas oscuras. En el centro hay estambres amarillos y una zona púrpura oscura. Debajo de la flor se observa una baya negra brillante y hojas verdes, con fondo desenfocado en verde.

Belladonna

respondiendo a Rayo Miércoles, 10/12/2025 11:29:10

Rayo escribió:
me gusta, bueno, el hilo queda abierto de aquí al primero de enero, de allí cerramos hasta el 10 de...

Sí, igual debería cambiar entonces el cosito con el número del año.

0 0
Soy yo, de piel clara y cabello oscuro peinado. Miro al frente con una expresión tranquila. Llevo una camisa lavanda, un saco azul a cuadros y una corbata morada.  Estoy de pie frente a una pared beige con una decoración floral a mi izquierda y el marco de una puerta oscura a mi derecha.

Rayo

respondiendo a Belladonna Miércoles, 10/12/2025 11:29:49

Belladonna escribió:
Sí, igual debería cambiar entonces el cosito con el número del año.

deja así, eso lo editamos nosotros cada año no pasa nada.

1 0
En una ciudad en ruinas, un hombre y una mujer de estilo caricatura llaman la atención. Él viste una sudadera oscura con un diseño de calavera, vaqueros y zapatillas; ella, una camisa gris y falda oscura, portando una espada roja. Ambos tienen heridas y emiten humo. Un gato negro de ojos rojos se sienta cerca. El entorno es desolador, con edificios dañados y escombros por todas partes.

Angel_R05

Miércoles, 10/12/2025 11:55:39

este fue un año bastante satisfactorio en muchos aspectos aunque como en todo, hubo altas y bajas.
los primeros 3 meses fueron muy conflictivos emocionalmente por un chingo de cosas, hasta que 2 específicamente me vinieron a dar en la madre en algo bueno. un primer lugar a nivel nacional en un concurso de ciencias e ingenierías que me dio una felicidad tremenda y que me hizo vivir momentos muy bonitos en la tierra de los burritos (cd juárez te extraño) y el inicio de una relación inesperada, y que aunque al principio me vino a desordenar todo porque literalmente reaprendí cómo ser un novio ahorita me da satisfacción saber que vamos por un buen camino, casi para llegar al año de eso y donde he aprendido muchas cosas de la vida.
Este año fue un punto de inflexión en muchos aspectos por el final de la prepa, el inicio de la universidad, cumplir una edad donde la primera cifra empieza con un 2, la estadía de 3 días en tierras regias en programas de tv, podcasts, periódicos y programas de radio donde se reconoció mi trabajo como músico, un chingo de cosas que festejar y el hecho de que lo voy a terminar con bien, con salud (a medias) y con la gente que amo cerca de mí.
Claro que no dejo de lado lo malo, porque de una o de otra forma impactó en todo lo que soy y siento respecto a este año. Se perdieron vínculos, hubo problemas de salud algo fuertes en algunos tramos intermitentes de este tiempo, hubo temas de trabajo y económicos algo fuertes también y que me han tenido de repe preocupado por cómo tenía que sobrevivir para el mes siguiente y así, pero gracias a quien corresponda todo ha terminado saliendo.
En fin...
No tengo mucho más por destacar, realmente han pasado demasiadas cosas, tantas que mencionarlas todas haría un mar de conflictos por lo contradictorias que son algunas, pero en general puedo decir que estoy agradecido por todo lo que 2025 me trajo. Siento que soy feliz, que estamos quienes debemos estar, de la forma en la que merecemos estar y en el lugar que merecemos estar.
Suena raro pero...
Dios los bendiga a todos parejo.

0 0
Primer plano de una flor de Belladona (Atropa belladonna) en forma de estrella, con pétalos púrpuras y venas oscuras. En el centro hay estambres amarillos y una zona púrpura oscura. Debajo de la flor se observa una baya negra brillante y hojas verdes, con fondo desenfocado en verde.

Belladonna

Miércoles, 10/12/2025 12:45:51

Bueno, acá dejo mi nota, la escribí en el diario del celu así que debe estar random por ahí jajaja.
10 de diciembre de 2025.
Hoy, a 21 días de que termine el año, quiero escribir esto como forma de agradecimiento por lo bueno y por lo malo.
Este año ha sido un año de aprendizajes, de caerme y levantarme,es como una montaña rusa en la que hoy tengo el ánimo arriba y mañana baja drásticamente y no he sabido bien como manejarlo por lo que siento que me llevé a muchas personas por delante y pido disculpas si ofendí, traté mal y demás.
Desde que dejé la facu en enero todo fue en picada, pero aún así traté de sonreír. Sé que la decisión que tomé es lo que quería, aunque a veces un millón de pensamientos intrusivos me hayan invadido. Luego un bajón con el tema trabajo, maldita sea la hora en que dije que yo no necesitaría utilizar Excel.
Luego mi cumpleaños, que no fue precisamente feliz, ni un mensaje de mamá, ni una llamada... éramos yo y una botella de vino emocionalmente en la mierda.
Mi bebé Rocky pasó a otro plano a inicios de junio, mi perrito, con el que solamente pude convivir 3 años,quien se acurrucaba a un lado de mí cuando lloraba, cuando me regañaban, el que se hacía a un lado para que yo no lo pise cuando iba caminando, al que después de qué salí de mi casa solo fui a ver 3 o 4 veces más, pero me alejé tanto que él ya no me reconocía y yo siempre lo llevaré en mi corazón, y nunca me voy a perdonar haberlo abandonado.
Anyways, 2025 ha sido un año lleno de muchos meses de subir y bajar, de un día tenerlo todo y al siguiente no saber qué hacer, de entrevistas de trabajo fallidas, de esperar llamadas por horas, de condicionarme a cosas que capaz que no debí.
Pero quiero agradecer por las personas que conocí, tanto las que se quedaron como las que no, porque de alguna manera me ayudaron, me enseñaron y estuvieron presentes en momentos muy oscuros, los recuerdo de una forma muy linda y siempre estaré agradecida. Gracias también por las amistades que conservo desde hace bastante tiempo y por las que hice este año, porque yo tengo salud, mi familia tiene salud, mis bebés gatunos están bien, porque a pesar de todo he podido cumplir mini objetivos que años atrás se me hacían imposibles como el de tener una guitarra, porque pude soltar cosas que me estaban haciendo mucho daño y aunque no ha sido fácil, día a día trato de sanar y de ser una mejor versión de mí.
Y bueno, por aquí no puedo etiquetar para agradecer a las personas que se quedaron a soportarme un año más, a pesar de lo complicada que soy porque no sé si tienen cuenta, pero si de casualidad me llegan a leer desde las sombras, quiero decirles que son geniales y que espero que el próximo año venga cargado de mucha paciencia para que me sigan aguantando, espero sigamos compartiendo momentos, historias, música, risas, ¿por qué no? De vez en cuando discutir sobre algo, espero que el próximo año vaya de maravilla para todos ustedes, seamos muy cercanos o no y si por situaciones de la vida se dividen nuestros caminos, espero que sea de la mejor manera y que podamos tener un recuerdo lindo del otro.
Hay una persona además que quiero que se quede conmigo 2026 y todos los años que pueda y ese eres tu mejor amigo, no sé si tienes cuenta por aquí, pero si llegas a leer esto, quiero decirte que eres una de esas personitas a las que puedo decir que amo, ¡no me imagino mis días sin ti! Sin tus mensajes, sin alguien que me aconseje, sin un soporte cuando me siento mal, sin tener a esa personita con la que puedo criticar a todo el mundo. Gracias por soportarme casi los 365 días del año, por quedarte aún cuando no quiero ver a nadie ni hablar con nadie, por escucharme reír, llorar, putear, por fumarte mis audios largos, ¡gracias por todo!
Eres una personita increíble, y espero que el 2026 sea un mejor año para ti también y que puedas cumplir muchos más de tus sueños. Nunca olvides que yo siempre estaré orgullosa de ti.
En fin, mi 2025 fue muy oscuro, tormentoso, caótico, confuso, pero agradezco por las pequeñas cosas que me mantuvieron en pie. Sé que después de la tormenta siempre llega la calma y tengo la esperanza de que 2026 será mejor, será el arcoíris que siempre sale después de la lluvia y aunque tengo un montón de objetivos para el siguiente año, solamente pido dos cosas que no quiero que sean negociables, la salud de mi familia y que no me quite a nadie, porque no sé si estoy lista para afrontarlo.
¡Bye bye, 2025! Gracias por enseñarme a aprender de las caídas.

1 0
Cielo de un azul muy pálido, casi blanco, lleno de nubes. Las nubes son principalmente blancas, con toques de gris suave y reflejos de rosa pálido. Algunas nubes tienen bordes difusos y otras son más definidas. Sus formas varían: algunas son planas y extendidas, otras tienen una forma más abultada y algodonosa. El patrón general es disperso y no hay una formación dominante clara.

Nube

Miércoles, 10/12/2025 13:34:34

Bien, voy yo. creo que @Belladonna se refería a etiquetar personas que fueron importantes para ti, si se hace esa dinámica menciono a los que tenga por acá, pero mientras... les dejo mi nota.

Enero fue extraño, no se sentía como un nuevo inicio, como las películas de fin de año te pintan que tiene que ser. creo que lo único rescatable es que conocí a una persona increíble, que meses después tendría que soportarme. Y hasta ahora no sé como lo sigue haciendo jajs.
En febrero fue mi cumpleaños, pero no se sentía bien. Es como si todo enero y febrero estuvieran sumergidos en el frío, la tristeza y la soledad, como si el día estuviera nublado.
Marzo, abril y mayo fueron meses muy fuertes. Una simple plática vocacional me llevó a cuestionarme más profundamente quién era yo, qué quería y, sobre todo, a quiénes quería cerca. Sin saber quién eres, qué te gusta, y sobre todo... cómo hacer frente a todo lo que demandaba la situación. Tuve que parar, tomar un tiempo. Alejé a amigos y seres queridos por eso. Y justo ahí, en una tarde de abril, me di cuenta de que había estado documentando mis emociones en poesía, y esa había sido la forma de mantenerme estable esos meses anteriores. Cartas a un amigo, o al amor... Poesías a la presión, a la tristeza, todas intentando responder rápidamente a la misma pregunta, ¿Quién soy? Para sorpresa de nadie, no lo lograron hacer del todo, pero eso lo vería más adelante.
Iniciando mayo entendí que alejándome no iba a hacer que las cosas que estaban por venir no pasaran. Así que la disfruté, todo lo que pude. La abracé como no lo había hecho en los casi tres años que la tuve. Y esas tres semanas de mayo fueron la paz. Hasta tuve el descaro de desafiar al futuro haciendo un video mostrándole lo que tenía que hacer con mi vida, sin dejarle derecho a decidir.
Pero luego... con toda la fuerza que pudo... me hizo entender que tal vez no sería así. Uno de mis vínculos que creía estables simplemente se disolvió, dejándome con mil preguntas sin mucha respuesta. Y a la semana... ella y yo nos despedimos. Le hice un libro de fotos, aferrándome tanto a los recuerdos que necesitaba verlos enmarcados para saber que solo no vendríamos juntas al mismo camino; entender que todo iba a estar bien... que simplemente tendríamos un nuevo objetivo.
Y así, a mitad de año, dos de mis tres pilares que me sostenían cayeron, dejándome totalmente inestable, sin poder dormir, sin poder entender del todo el porqué. Por querer encontrar estabilidad volví a dañar a mucha gente que ya había soportado mis desequilibrios los meses anteriores. Volví a aislarme y... y ahí lo entendí... estaba en el piso, y no podía simplemente dejar que ese Barón me sostuviera. No podía delegarle toda la responsabilidad a él; ya me había escuchado llorar muchas noches, tampoco lo estaba dejando dormir... Y eso nos pasaba factura.
Irónicamente, funcionó, porque nuestra amistad se fortaleció más. Nos volvimos esa hermosa excepción de amistad entre hombre y mujer que él me enseñó que existía, dejándome claro que siempre sería así y que jamás intentaría cambiarlo. Porque a sus palabras: "Estás muy estúpida, pero siempre estás ahí para escucharme, y hacerme entender mis errores de maneras que no puedo explicar" Qué gracioso, bro, porque tú eres lo mismo para mí.
Decidí que tenía que comenzar a ver qué sería de mí, y... a mediados de julio... una simple transferencia me hizo parte de uno de los proyectos más grandes que vi este año, que meses más tarde llevaría a un coloquio de investigación, dándome la oportunidad de conocer personas importantes que me ayudarían con mi desarrollo académico. Solo tenía que diseñar, pero nadie me dijo que tendría la oportunidad de comenzar de nuevo. Obviamente, la aproveché. No podía simplemente dejar que se fuera, no podía no recuperar mi futuro, mis planes. Así que la última semana de julio simplemente pegué todas las piezas, y volví a decirle al futuro que lo que había dicho en ese video se cumpliría.
Agosto me trajo novedades, cambios que honestamente me asustaban... nuevo círculo, nuevos profesores, pero materias que cuando las vi dije: "No son para tanto, algo bueno tiene que salir de aquí". Septiembre y octubre fueron increíbles. Todo se puso en su lugar. Tuve la oportunidad de hacer un speech frente a expertos que daban miedo, vestidos con trajes y plumas como si evaluaran mis palabras. Jaja, sí lo hacían. Pero todo se arregla con un brownie, jajaja. Ahí entendí que tal vez mi inglés no estaba por los suelos. Luego el coloquio, y tres días después, viajaba a otra ciudad presentando Abejas, mi proyecto más estable y más grande creo que hasta ahora. Todo un día de viaje, la verdad regresé agotada, pero entendiendo que si todos los días de mi vida fueran como ese, lo tomaba sin pensarlo. Porque la volví a ver, estuvo conmigo, comimos juntas, paseamos por esa ciudad, hicimos otra presentación exitosa y volvimos cantando canciones dolidas con como quince personas más que en el camino conocimos.
Inició noviembre y cada semana fue una cuenta regresiva: 22, mes 11. Tanto que le decía al genio de las 11 que quería este deseo. Estaba a punto de decir que sí. Pero no sin antes, darme las pruebas suficientes. En el fondo sabía que él diría que sí, pero la presión de decirle a papá que habrá una persona que será tu definición de amor en unos días no es lo más natural o fácil del mundo. Hasta lo grabé y todo de lo nerviosa que estaba. Pobre hombre, ver su cara de "no puedo creer que esté pasando esto" no fue divertido, pero obviamente me reí porque no había otra cosa mejor que hacer. Pero al final me dijo que sí, me abrazó y solo faltaba esperar. Ese día aprendí que la definición de amor no era la persona, era la confianza para presentarle a mi familia, era sentirme segura al enfrentarme nuevamente a esa experiencia, era simplemente mirar su rostro y sonreír.
A inicios de diciembre no podía cerrar sin cumplir otro de los puntos del tan dichoso video. Así que sí, junté todas las cartas, todos los poemas, todas las preguntas que tuve durante el año y surgió Lo que siempre fui. Un libro donde intento darle respuestas a las preguntas que tanto me atormentaron. Spoiler: aún no las respondo del todo, jaja. Pero al menos tengo un libro que, si bien me va, será el inicio de 2026.
Y bueno... 2025 se encargó de darle más trabajo al siguiente año con ayudarme a aprobar tres materias de inglés, pero eso será situación para luego. Ahora hasta hoy, 10 del 12, pinta un buen cierre: buenas notas, cumpleaños, cena navideña con familia completa, con salud y unos cuantos gritos de integrantes que se sumaron a lo largo del año.
Jamás pensé decir esto, pero... ya quiero que sea 31. Amo las fiestas.

Gracias, 2025.

1 0
Dos alas de ángel brillantes y de color azul celeste flotando sobre un mar azul. Las alas, emplumadas y detalladas, parecen emanar luz propia. El mar se extiende horizontalmente con suaves ondulaciones. En la parte superior de la imagen, pequeñas estrellas doradas están esparcidas irregularmente, unas a la izquierda y otras a la derecha. El cielo en el fondo varía de un azul más oscuro en la parte superior a un blanco brillante cerca del horizonte, donde el cielo se encuentra con el mar.

Blue

Miércoles, 10/12/2025 16:58:12

Ay, universo, Dios, destino... o año 2025, como sea que te llames.
Parece que te encanta torturarme, ¿verdad?
Iniciaste bien, casi como si fuera un descanso después de tanta tortura de tu hermanito, 2024.
Pero solo eso.
Solo dos meses de descanso.
Incluso me permitiste sentir que... al fin, se me cumplía mi sueño de tener hermanos. El verdadero mayor, y uno con la mitad de mi edad. Pude sentirlo con ambos, aunque uno ni siquiera lo es realmente.
Solo... solo por un mes, porque luego él se fue, y se llevó a su hijo consigo.
Pude descubrir sus manías tan molestosas, tuve que compartir habitación (aunque después prefirió dormir en la sala porque mi teclado le molestaba, y no me quejé porque su bruxismo nocturno también me molestaba a mí).
Y por más que me doliese la forma en la que iniciaste, donde él como siempre, alteraba los colores del aire, siempre creí que... algo cambiaría. Pero no, no de la manera en la que lo hizo ese... ese nueve de marzo, no de esa manera, donde además de quitarme mil oportunidades que nunca se cumplieron y ya nunca lo harán, esperanzas que se disolvieron pues ni en qué basarse tenían ya... me quitaste algo que siempre quise, y a su vez siempre había tenido, pero ni se sentía su existencia. Y arruinaste la miniminimini gotita de esperanza. Que, por más diferencias, siempre había permanecido allí, yo paciente, confiada en que un día sucedería.
Yo quería un cambio feliz, no uno que trajese colores mareantes y dolorosos.
No uno que me trajese juramentos y promesas rotas.
No uno que diera dolores de cabeza y aturdimientos de semanas completas.
¿Por qué a mí? Iniciamos tres, queda una. y esa una se sintió con tanta presión, por cumplir todo lo que los otros dos ya nunca podrán. Por multiplicarse por tres y así ser todo lo que los otros no lograron a ser.

Y como te fascina ponerme todo tan complicado me atrasas mi liberación de aquella prisión sin barras de metal.
Primero una, dos, semanas, luego uno, dos meses.
Porque la genética es mala;
Porque a alguien allá arriba le gusta siempre frenarme;
No importa. Desde otra perspectiva, el cumpleaños más triste que he tenido, pero no importa. Con todo, de cierta manera lo disfruté.
Por más que me apagases la luz del cielo, yo lograba secuestrar algunas estrellas.
Que me iluminaban por minutos, horas, a veces días.
Había otras que más que estrellas, eran simples meteoros que me quemaban las manos al tocarlo. Pero en ese instante no importaba, pues iluminaban casi igual que las estrellas. Por segundos, y luego quemaban, pero al menos... luz era luz.

Y cuando sentí tener alas, y escapar volando, aquel siete de agosto; mientras cantaba a modo de despedida la canción que le dediqué a quien siempre tuve, pero nunca sentí, decidiste... atarme. ¡Sí! así podía volar, pero no muy lejos. Así podía ver las maravillas, rosarlas con mis dedos, pero no tomarlas por completo.
Maldita atadura llamada genética.

Pero está bien.
Volar con correa es mucho mejor que seguir golpeando paredes invisibles, llamando guardias que no existen...

Decidí dejar de quemarme las manos.
Son bonitos, meteoritos, solo cuando iluminan.
No cuando queman.
Por lo que decidí dejar de tomarlos.
No los odio, solo... tenían que haberse quedado en la prisión invisible, no haberme acompañado a volar con correa.
Igual gracias, porque me enseñaron cosas, aunque crean ser despreciados por haberme quemado las manos.

Pero más gracias las estrellas, hermosas estrellas que, aunque algunas lejanas, siempre me iluminaron.
Y agradezco a las estrellas que elegí, a mí y a la luz. No al 2025. Porque todo lo bueno que me pasó fue por empujar las cosas malas que este universo me atraía.
Por eso no te agradeceré nada, año.
Porque todo lo que me trajiste fueron desgracias; yo luché por las ventajas.
Tus últimos meses han sido mejores, aunque yo los imaginaba más brillantes, volando libre en el cielo estrellado.
No con correa.
Pero no importa...
Porque ahora tengo más estrellas que nunca.

2 0
Imagen de perfil por defecto

mystery

Miércoles, 10/12/2025 17:56:48

Gracias por ser un año tranquilo, estable y no ser como 2023, 2022, 2021 y más atrás.
Eso es todo, no soy bueno con las palabras.

0 0
Imagen de perfil por defecto

wind-blaze

Miércoles, 10/12/2025 19:13:15

2025... qué puedo decirte. mira, voy a ser sincero. no te voy a extrañar, para nada, pero tampoco te olvidaré::
Para mi, fuiste una lección dolorosa. una avalancha de latigazos y golpes bajos a mi alma, que aunque me enseñaron mucho bien podrías haber relajado la mano, maldita sea. en tus días aprendí a creer, desconfiar, y volver a creer. me diste un sueño. me lo quitaste cual si me hubieran despertado con un balde de agua fría, lo volviste mi tortura, le diste la vuelta a mi mundo 2 veces, me lanzaste al suelo solo para ver si aún podía levantarme, Me dejaste creer que tenía la vida resuelta para luego amenazarme con tirarme el mundo encima y después decirme que era broma...

pero claro, también me dejaste cosas buenas:
me dejaste una nueva pasión, un gusto por la música que crece diariamente. me viste intentar, fallar, repetir, hasta finalmente terminar una pieza. me dejaste aprendizajes y Recuerdos que no cambiarán, y me enseñaste que, a veces, las sombras mienten menos que los reflejos.
si no fuera por ti, para mal o para bien, no sería quien soy ahora. Aunque muchas veces amargo como café negro y otras veces dulce como helado de bainilla... supongo que te las debo. gracias. Igual te odio, pero gracias.

0 0
Imagen de perfil por defecto

Ayelet

Viernes, 12/12/2025 15:08:21

2025.
No sé cómo empezar a escribir esto, cómo agradecer tanto. Siento que son tantas cosas. Para bien, aunque en su momento no lo veía de esa manera. Inicié tomando decisiones, cortando vínculos, poniéndome a mí misma en primer lugar antes de pensar en alguien más, aceptando que también los cambios implican perder personas, momentos, partes de ti que en su momento pensabas que estarían más tiempo.
Enero, febrero, fueron dos meses intensos de cambios, de pensar, analizar, preguntarme una y mil veces qué era lo mejor para mí, hasta que logré dejar, soltar lo que ya no estaba bien para darle paso a lo que me fue reconstruyendo poco a poco.
Me acerqué más a mi familia. El vínculo con mi hermana se volvió más fuerte. También me di cuenta de personas que están, que se siguen quedando conmigo a pesar de todo: de mi caos, de que a veces me pierdo, me encierro y me aíslo del mundo. Personas que me exigían sin preguntarme qué era lo que necesitaba, por qué estaba tan perdida, aunque tampoco fuera su responsabilidad. Personas que se quedaron, que me buscaban, que me sostenían, que me encontraban sin que yo quisiera que lo hicieran, y se quedaron hasta el final, hasta que de nuevo estuve lista para volver a estar.
Alguien que me enseñó —si es posible todavía más— a ponerme a mí en primer lugar. Siempre, aunque doliera, aunque me lastimara en el proceso. Porque no hay nada peor que estarte perdiendo a ti misma cuando tú tienes el control para volver al camino otra vez.
Creo que este año fue más de emociones intensas, cambios, crecimiento emocional, y ese es el que duele más. Porque te enfrenta con tus miedos, con cosas que tienes que sanar, con cosas que tienes que aceptar, soltar, dejar de aferrarte para poder avanzar.
Me reencontré conmigo misma después de haberme perdido tantas veces. Entendí qué era lo que quería, aprendí a poner límites, a sostenerme a mí misma, y también aprendí de nuevo cuántas veces podemos rompernos y volver a armarnos. Con más aprendizajes, con más experiencias, con más conciencia.
Inicié una nueva etapa en la universidad, al inicio con dudas, inseguridades, el saber si lo haría bien, si era mi lugar correcto, si era capaz de enfrentarme a cuatro años que se me tenían de frente. Bien dicen que si no arriesgas no ganas, y el miedo es algo que te frena si no lo enfrentas.
También estoy aprendiendo a recibir. Alguien que llegó en la recta final del año, sin esperarlo, que lo cambió todo desde el inicio, pero con quien estoy aprendiendo tanto. Con paciencia, contención, seguridad. A veces pensamos que siempre tenemos que dar lo mejor de nosotros para los demás: parejas, amistades, familiares. Pero muy pocas veces pensamos en nosotros, en que nosotros también lo merecemos, en que también merecemos un poco de paz en medio de tantas tormentas. Que también merecemos a alguien que esté, que te sostenga, que nos demuestre que no siempre tenemos que cargar con todo solos. Sigo con miedos. Con dudas, e incluso con el vértigo que dan algunos cambios. Pero nunca sabemos si detrás de esos cambios está lo que tanto merecemos y no sabíamos que necesitábamos para seguir avanzando, aprendiendo, para seguir mejorando.
Y nada, me pondré más emocional, entonces.
Gracias por las personas que conocí, que siguen conmigo y las que llegaron. Por personas que se fueron, por personas que solo estuvieron de paso. Gracias por los momentos, por las sonrisas, por las lágrimas, por el dolor, porque de ello también se aprende. Y si volviera a pasar de nuevo todo lo que ha pasado, lo haría sin dudarlo. Para estar aquí, para gestionarme como lo hago, para manejar las cosas como lo hago ahora y no como mi yo del pasado lo hacía.
Valoremos cada instante, cada momento por más mínimo que sea, porque para bien y para mal, nada es para siempre y solo queda valorar el instante, disfrutar cada momento y vivir porque el tiempo no se detiene.

1 0
Imagen de perfil por defecto

dharius

Viernes, 12/12/2025 21:38:48

2025, un año lleno de... sorpresas. iniciamos bien, bueno, eso pensé.
tenía un grupo de amigos que creía estable, luego llegaron 2 chicas a mi vida que dije bueno, capaz por fin se me da algo después de no tener muchas espectativas.
de la primera... bueno, desastre total, me hacía mas mal que bien, y suerte que fue pronta la ruptura, si no, quien sabe donde estaría yo.
pero esta última... creí que ya por fin tendría estabilidad, y por unos meses, así fue. todo bonito, color de rosa. aunque a decir verdad, no tanto, porque perdí amigos en el proceso, unos por el distanciamiento, otros por razones que me llevaron a cortar contacto.
lo di todo, tiempo, cariño y hasta dinero, aunque esto último es lo que menos me importa.
para que al final, como si fuese algo sin importancia, algo que duró meses, se muriera rápidamente en una semana. y ahí terminó, yo con mi mente agotada, sin saber que hacer, ahí acabó todo y fue un golpe bajo, preguntándome como todo esto pudo ser posible, que hice mal, hasta que pasó lo que pasó, lo cual no se si agradecer e igual enojarme.
tu sabes bien lo que hizo, y eso... eso me quebró aún más. como pudo ser posible que alguien que no creía capaz de esto, hiciera esto? pero bien dicen, las apariencias engañan solo que, esta vez fue para peor. pero igual me ayudó, a darme cuenta de que yo no era el culpable de esto, de que yo intenté hacer las cosas bien. igual gracias, por esos buenos y malos momentos, que aunque algunos fueron malos, llenos de aprendizaje estuvieron. si no fuera por ellos, tal vez no me hubiera dado cuenta de la capacidad mental que tengo. que digo, no me creo el superior ni nada, pero igual ay veces que yo me impresiono a mi mismo. otra cosa. tal vez sin estos momentos, hubiera perdido parte de la esencia que me caracteriza.
gracias por tal vez, marcar el inicio de un futuro que espero que funcione. seguiré buscando las formas de luchar por ese sueño, ese sueño que tanto anelo. voy lento, pero seguro.
y finalmente, me hiciste darme cuenta de que tal vez, si puedo tener algo bonito. tal vez no se me a dado, pero me sacaste de la mentalidad que tenía de que nadie se fijaría en mi. si pasó una vez, que impide que no pase otra?
adiós, 2025. espero que tengas un buen cierre y que este próximo año que viene, no me de tantos madrazos jajajaj

0 0
Imagen de perfil por defecto

guiador

Miércoles, 24/12/2025 09:38:55

Ese 2025, menos mal que no lo voy a extrañar. Claro que dicen que todo depende de uno pero, qué hacer cuando tienes planes en la cabeza pero nada de fuerza: Hasta me pregunto si me falta un montón de disciplina, cambiar la alimentación o seguir preguntando especialidad por especialidad el porqué de que aunque mi cabeza tenga planes (doble tesis, graduaciones, buscar un trabajo estable y pagar favores, tantos favores que aún no he sabido cómo regresar) el cuerpo no tiene energía, tengo debilidad muscular y mucho sueño pero del que no te lleva a ningún sitio. Para colmo de males, llegó primavera y creí que al fin iba a buscar un buen trabajo y me mutilan el camino de salida y entrada a casa. Excusas dicen, faltan de voluntad afirman, sólo quisiera un intercambio de cuerpos y quedarme con el que pruebo mientras los demás cumplen descanso obligatorio mientras encuentro ese destino del que tanto hablan. Quisiera encontrar esa "chispa divina" que hace que unos se levanten bien temprano, gasten horas de horas en lo que se llama "sacrificio por cobrar" pero no sé por donde comenzar.

0 0
Primer plano de una flor de Belladona (Atropa belladonna) en forma de estrella, con pétalos púrpuras y venas oscuras. En el centro hay estambres amarillos y una zona púrpura oscura. Debajo de la flor se observa una baya negra brillante y hojas verdes, con fondo desenfocado en verde.

Belladonna

Viernes, 26/12/2025 19:07:17

Holi.
No pensé volver aquí hasta el próximo año, pero está sonando destello... en mi Spotify y me obligó a escribir, ya me cansé de contarlo sin encontrar tranquilidad incluso siendo escuchada, así que decidí escribir un poco para intentar soltar algo de todo esto.
Y por eso estoy aquí.
Creo que me adelanté mucho a los hechos cuando escribí antes. Creí que mi situación no podía cambiar en menos de un mes, nunca tuve tanta maldita mala suerte, pero como bien dicen, no es bueno cantar victoria, ¿cierto?
Creí, 2025que ya no me podías golpear más, creí que ya habías terminado de destruirme, que podía descansar un poco de la racha de mierda que vengo arrastrando prácticamente desde que arrancó el año, y no.
Me dejaste con un vacío que no sé cómo llenar: un mensaje que no pude enviar, una canción que no pude dedicar, una película que no pude terminar de ver, planes que ya no se cumplirán... y no sé cómo seguir.
Me dejaste sin mi soporte y sin ganas de confiar en las personas, y no sé si eso tiene un propósito. Dicen que todo pasa por algo, pero todavía no entiendo por qué. Fuiste demasiado oscuro como para que pueda entender todo lo que me pasó en casi 12 meses. Y lo peor es que no sé si en los 5 días que faltan para que te vayas me tienes otra sorpresa aún peor o si ya me vas a dejar tranquila.
No importa cuánto lo cuente, no importa cuánto me cuestione las razones, me sigue doliendo igual y lo peor es que realmente tenía ganas de terminar bien el último mes.
Me tumbaste abajo el positivismo, la seguridad, la estabilidad que tenía. Apagaste la luz que seguía y me cambiaste todo en un segundo.
Navidad fue horrible. Solo puedo agradecer que tengo salud y debería estar bien con eso, pero emocionalmente me siento en estado crítico. Cada día soportando menos, con incertidumbre de saber cómo voy a terminar, con un 2026 incierto, jodido.
No sé qué hacer, no sé cómo seguir. No encuentro la fórmula para apagar mis pensamientos y pensar en celebrar los últimos días del año: disfrutar los dulces, la comida, la música; bailar, encender pirotecnia; beber por placer y no por necesidad; abrazar, reír genuinamente. No lo sé.
Solo quiero que marquen las 23:59 del 31 de diciembre para poder suspirar y volver a creer en que la vida me puede volver a sonreír.
Realmente no sé si odiarte o agradecerte. Después de todo, mantengo la creencia de que cada golpe es una lección. Supongo que me has enseñado a no idealizar, a no planificar tanto, a no esperar y a tomarme todo con calma.
Ahora solo espero que te vayas por fin, que me dejes en paz y que pase lo que tenga que pasar el siguiente año. Yo no forzaré nada.
Adiós 2025, nunca te voy a recordar de forma bonita.

1 0
Imagen de perfil por defecto

Angel-S

Martes, 30/12/2025 23:46:02

hola. Esperé estas fechas para dejar esta nota aquí, tal vez porque diciembre siempre invita a mirar atrás con más honestidad, o porque necesitaba silencio para poder escribir sin miedo. Y es que 2025 empezó de una forma muy particular: me presentó a una persona que yo no sabía, ni podía imaginar, que más adelante cambiaría mi vida por completo. Me hizo cortar algo que ya no era mío, me empujó a enamorarme de verdad, a iniciar algo nuevo cuando creía que ya no tenía fuerzas para hacerlo.
A inicios de año fue el cumpleaños de mi pequeño, cumplía dos años, ese pequeño ser que es mi razón, mi motor, mi fuerza para seguir incluso cuando yo ya no puedo más. Me sentía feliz, una madre orgullosa, porque era un año más para él, un año que anunciaba nuevos retos, nuevos comienzos, nuevas versiones de nosotros.
En febrero iniciamos un nuevo semestre en la universidad y, con él, el inicio de la elaboración del proyecto de tesis. Yo sabía que no sería fácil, sabía que sería pesado, exigente, desgastante, pero también sabía que lo iba a intentar con todo. Era el semestre en el que una de mis amigas más cercanas de la universidad se iba al internado y serían los últimos cinco meses que compartiríamos clases, pero estaba feliz por ella. Así pasaron febrero y marzo, y en marzo tomé una decisión importante: solté un vínculo al que mi corazón ya no pertenecía. Soltar nunca es sencillo, pero a veces es necesario para poder respirar.
Abril llegó sin avisar.
Ah, abril… a veces desearía poder borrarlo y, al mismo tiempo, sé que no sería quien soy sin él. Mi corazón volvió a ocuparse por completo, por alguien que me marcó demasiado, por alguien que le dio un giro de 180 grados a mi vida. El 8 de abril comenzó una historia que jamás pensé que sería tan corta y tan profunda, una historia que me cambió, que me enseñó a amar de verdad y que, al mismo tiempo, me destrozó de una forma que nunca imaginé cuando terminó. Lo conocí, me enamoré, fui feliz, y lo fui de verdad.
Hasta junio todo parecía hermoso. Había altas y bajas, como en toda historia real, pero nunca imaginé el trasfondo, jamás imaginé lo que no veía. El 16 de junio llegó sin avisar, un día cualquiera, un día que parecía normal. Hablamos en la mañana, todo estaba bien, y en la noche llegó el golpe: se terminó. Por la distancia, dijo, y lo hizo así, por una plataforma. No me llamó, no pude escucharlo por última vez, no pude oírlo decir “te amo” una última vez.
Esa noche lloré, no dormí. Estaba en exámenes finales y aun así tuve que levantarme, ir a la universidad en modo automático, sobrevivir. Para mi suerte, y mi desgracia, eran las últimas clases, así que después de eso me quedé en casa y me derrumbé. Lloré casi todos los días durante tres meses. Dos semanas después supe que ya salía con otra persona desde antes de que termináramos. Eso me devolvió un poco a la realidad, solo un poco. Me dije que no merecía mis lágrimas, que me había traicionado, pero el corazón no siempre entiende lo que la mente ya sabe.
Había días en los que podía levantarme y días en los que no, días en los que me sentía bien y días en los que sentía que me moría por dentro. Pero tenía que seguir, no solo por mí, aunque también, sino por esa personita que depende de mí. Tenía que levantarme todos los días, enviarlo al jardín, prepararle la mochila, sonreír, jugar con él, y solo cuando él no estaba me derrumbaba en silencio, o cuando dormía, o cuando se distraía. A veces me pregunto si alguna vez me vio llorar, y me duele pensar que, siendo tan pequeño, tal vez se preguntó por qué mamá lloraba sin que la vieran.
Así que fui fuerte, aprendí a serlo.
Y a ti, personita que sé que leerás esto, gracias por esos dos meses tan hermosos, gracias por llegar a mi vida y por irte de la misma forma, gracias por enseñarme lo que es amar de verdad, gracias por enseñarme que también se puede amar para siempre, incluso cuando el amor se guarda en silencio, en el corazón, hasta el final de los días. Gracias por enseñarme a elegirme, gracias por obligarme a sacar fuerzas de donde no las había, y espero, de verdad, que donde estés seas feliz, como algún día me lo prometiste.
En agosto volví a la universidad, otro semestre más, probablemente el más complicado: siete materias inscritas, la tesis avanzando, exigencias por todos lados. No sé si me inscribí en tantas para mantener la mente ocupada o porque era mi penúltimo semestre y necesitaba avanzar, seguramente fueron ambas cosas. Hice nuevos amigos, fortalecí otras amistades y seguí adelante, aunque los recuerdos seguían ahí. Fue también en agosto cuando tomé terapia por primera vez después de lo que pasó. No me gustan los psicólogos, nunca me han gustado, pero entendí que había cosas que ya no podía seguir cargando sola. No fue fácil sentarme ahí y hablar, pero fue necesario, y aunque no lo sabía en ese momento, estaba empezando a sostenerme.
A finales de agosto perdí a mi mascota. Once años conmigo, once años escuchándome, acompañándome, sintiéndme incluso cuando yo no decía nada. Ese día estaba en clases cuando mi madre me llamó para que fuera urgente a la veterinaria, llegué y ya no estaba. Me tocó cargarla, despedirme, recibir sus cenizas. Fue otra pérdida más, y dolió.
Septiembre llegó con la primera parcial, coincidiendo con mi cumpleaños. El 18 tuve dos exámenes, qué regalo. Pero mis compañeros me sorprendieron: pastel, canciones, almuerzo, risas. Fue un día bonito, incluso en medio del cansancio, aunque una parte de mí aún deseaba compartirlo con alguien que ya no estaba.
En octubre me sentí más fuerte, elegí levantarme, elegí soltar, elegí concentrarme en mí y en mis estudios. No fue fácil, pero lo hice. A finales de octubre falleció la mamá de un amigo muy importante para mí, un mentor de vida, y me tocó acompañarlo mientras también rendía exámenes y cumplía con todo.
A inicios de noviembre volví a tomar terapia, esta vez con más constancia, porque entendí que había cosas que seguían doliendo y que no podía ignorar. Ese mismo mes, cuando yo ya creía haber aprendido lo suficiente sobre el dolor, descubrí la deslealtad de personas que consideraba amigas. Descubrí que no todos respetan el código, que no todos cuidan como dicen cuidar. No hice escándalo, no reclamé, simplemente entendí y empecé a tomar distancia. A veces crecer también es aprender a alejarse en silencio. Hacia fines de ese mismo mes decidí que ya estaba lo suficientemente bien, que ya había soltado, que si esa persona pudo seguir con su vida yo también podía, y decidí confiar de nuevo en otra persona, o al menos intentarlo.
Diciembre llegó con uno de los días más esperados de mi vida. Mi banda favorita llegaba al Perú, no a mi ciudad, pero lo suficientemente cerca como para hacerlo posible. Yo ya había comprado los pasajes y tenía los boletos desde el primer día que salieron a la venta. Era un sueño que llevaba años esperando, uno de esos sueños que se guardan en silencio para que no se rompan.
Viajé el mismo día y llegué a Arequipa, a casa de una tía. No era la primera vez que viajaba sola en avión, así que todo fue tranquilo, aunque por dentro estaba llena de nervios y emoción. Ese día tenía mi último examen de la materia de tesis a las siete de la noche y el concierto era a las nueve. Estaba muy nerviosa; me repetía una y otra vez que tenía que hacerlo bien, que no podía desaprobar esa materia, que no podía desaprobar ninguna. Hice el examen, lo hice rápido, pero lo hice bien, y luego fui al concierto. Y fue simplemente hermoso.
Cuando Morat salió al escenario y los escuché en vivo, no podía creer que estaba ahí. Canté todas las canciones, de inicio a fin, lloré con algunas, salté con otras, pero todas las canté con el corazón. Fueron dos horas, solo dos horas, pero se convirtieron en las dos mejores horas de mi vida. Sabía que al día siguiente probablemente estaría sin voz, pero no me importaba; nada ni nadie me iba a quitar lo que viví esa noche.
A la semana siguiente continuaron los exámenes finales de las demás materias: días largos, cansancio acumulado, estrés constante. En medio de todo eso, a mediados de diciembre, confirmé que la traición seguía por parte de dos personas. Confirmé algo que ya venía sintiendo desde hace tiempo, y fue raro, como si la herida se reabriera aunque yo me repetía que ya no importaba. Aun así, se siente extraño ver cómo hay gente que vuelve a lo mismo una y otra vez, como si nada, como si no dejara consecuencias.
Así llegué al 19 de diciembre. Ese día, luego de casi terminar todo, hicimos un intercambio de regalos entre amigos de la universidad. Fue en la tarde, una tarde tranquila, bonita, sencilla; nos reímos, conversamos y compartimos un momento que se sintió como un cierre suave después de tanto esfuerzo.
El 20 de diciembre fue un día completamente distinto. En la mañana llevé a mi pequeño a una chocolatada organizada por la unión de ciegos. A él le regalaron un juguete y yo recibí una canasta, mi ancheta. Verlo feliz, emocionado, abrazando su regalo, fue uno de esos momentos que te recuerdan por qué sigues, incluso cuando estás cansada de todo. En la tarde nos avisaron que teníamos que ir a la universidad por una conferencia que daba dos puntos adicionales en una materia. Yo necesitaba esos puntos, no porque fuera a desaprobar, sino porque después de un semestre tan pesado quería asegurar todo lo posible. Fui, asistí, cumplí.
Después volví a la unión de ciegos porque unos amigos me invitaron a quedarme un rato. Yo pensé que sería solo eso, un rato, pero el alcohol hizo efecto muy rápido. Cuando me di cuenta, ya era tarde; terminé yéndome cerca de las once de la noche y mi madre tuvo que recogerme. Ese fue el día en que se molestó y, desde entonces, hasta hoy, no me habla.
El 23 de diciembre tuve que volver a la universidad. No quería ir. Era un día antes de Nochebuena y yo estaba ahí, llevando discos usados para reciclaje porque valían dos puntos más. Dos puntos. Me despedí de compañeros con los que había compartido prácticamente todo el semestre. No me gustan las despedidas, pero había aprobado, había aprobado todas las materias, incluso seminario de tesis, que tanto me costó. Estaba feliz por haberlo logrado y triste por todo lo demás.
Y llegó el 24. Navidad. Estaba en mi cuarto, sola, con mi pequeño dormido, pensando en cómo un solo error puede ser más grande que todos tus esfuerzos, en cómo cumplir con tus responsabilidades a veces no es suficiente, en cómo duele no ser escuchada, no poder explicar, no poder arreglar las cosas antes de las fiestas, en cómo la indiferencia puede doler más que cualquier palabra. Pasé y pasaré las fiestas aquí, en mi cuarto, con mi pequeño dormido, leyendo, comiendo algo, escuchando los juegos artificiales a lo lejos, mientras sé que otros se abrazan. Y aunque duela, prefiero la soledad honesta antes que la hipocresía.
Así, casi al final de diciembre, entendí algo más: que intentar confiar de nuevo no siempre significa que el otro esté dispuesto a cuidar lo que uno siente. Me dolió descubrir que mis sentimientos no eran tomados en serio, que se invalidaban una y otra vez aunque yo los explicara con claridad. Dije lo que me molestaba, lo repetí varias veces, pedí respeto, pedí límites, y aun así se siguió haciendo lo mismo, hasta que llegó mi límite. Verlo con mis propios ojos fue entender que nunca se le dio importancia, que no importaba que yo me sintiera mal, y ahí decidí cortar todo, porque no puedo construir nada donde no existe consideración, donde se me pide que aguante y calle. Y sí, se victimizó, dijo que no era su culpa, que no era para tanto, pero él sabía lo que hacía, y yo también sé lo que sentía. Hoy 31 estoy aquí, escribiendo esto, cerrando el año con esa certeza: no puedo confiar así.
Fue un año duro, un año que me rompió y me reconstruyó, un año que me enseñó que puedo caer, llorar, perder y aun así seguir.
2025, no te odio, pero me transformaste, me sacudiste, me hiciste más fuerte, aunque doliera demasiado.
2026, te espero, porque este año comienza una etapa importante: a mitad de año empieza el internado, empieza la recta final de la universidad, empieza una versión más consciente, más firme, más valiente de mí.
Te espero con cambios, con esperanza, con fuerza.
Porque se fue el ayer y ya es mañana. 💙

0 0
Un joven sonriente sostiene a una perrita pequeña y blanca en sus brazos. La cachorra tiene una expresión curiosa: sus ojos están bien abiertos y observa hacia el frente, mostrando interés y atención por el entorno. Sus orejas caídas y el cuerpo relajado indican que se siente cómoda y tranquila. Al fondo se puede ver el suelo desgastado, algunos objetos y cuadros apoyados en la pared, y una figura decorativa. La luz en la imagen es tenue y el ambiente parece rústico y sencillo

Potter_17

Miércoles, 31/12/2025 11:34:09

2025…
¿Sabes? Debería insultarte por todo lo que me hiciste pasar, pero no, no pienso hacerlo.
Sé que todo lo que me trajiste y te llevaste de mi vida fueron experiencias y lecciones aprendidas, y algo por lo que estoy agradecido es que hayas levantado mi nivel de orgullo por los cielos.
Sí, puedo ser alguien sin dignidad ahora, un juguete catalogado por todo el mundo, pero si no fuera por mi orgullo, créeme, no estaría donde estoy hoy. Gracias al orgullo que me diste, me he salvado de cometer estupideces en mi vida, de esas que sé muy bien que podría lamentar.
No me duele tu partida, pero también me diste momentos bonitos que no me gustaría perder. Aun así, es necesario hacer renovaciones en mi vida, y sé que el año que entra será mejor que tú.
Gracias, 2025. Gracias por lo vivido, por las experiencias, por las lecciones aprendidas, por las personas que trajiste a mi vida y, sobre todo, por las personas que quitaste de mi camino, porque gracias a eso ahora puedo respirar un poco más.
Gracias a quienes me entendieron, supieron comprenderme y se quedaron acompañándome en mi camino; en verdad, muchas gracias. Y gracias también a las personas que se alejaron: hicieron bien en hacerlo, en el fondo sabíamos que no nos podíamos entender.
Gracias, año, por darme la oportunidad de cumplir algunas de mis metas. Y lo que no se pudo lograr, no importa: el 2026 está llegando, y sé que tendré tiempo para completar lo que quedó pendiente.
Gracias por levantarme el orgullo y no permitirme caer. Porque gracias a mi orgullo soy un poco más fuerte ante la debilidad. Sí, tal vez no tenga dignidad, pero mi orgullo lo mantengo en alto, y eso te lo agradezco.
Gracias y hasta siempre, 2025.
Buen camino.

0 0
Imagen de perfil por defecto

El-Duendecito-Del-Sombrero-Grande

Miércoles, 31/12/2025 12:20:57

  1. Un año en el que pude lograr mi principal objetivo que tenía en ese momento desde hace 5 años, que fué el por fin poder graduarme. Un año que empezó normal, luego huvieron muchas turbulencias que casi y desvían mi camino, pero que con temple, sudor y esfuerzo pude encarrilarlo hasta el final, hasta la gran meta. Luego de eso nada más pasó, solo vivir la vida, con baibenes familiares de aquí y allá, pero nada grave. Y bueno, agradezco el que hoy goso de buena salud junto a mis familiares. Y que bueno, he podido conservar aún mis pocas amistades que tengo. Gracias por estar allí, y que soporten a este duende, con amarguras y toa la baina. Aunque muchas veces halla tenido algún que otro encontrón con alguno y que afortunadamente se pudo solucionar y esa amistad se pudo arreglar. Y bueno, a esperar al año que viene sin más. Se vienen nuevos desafíos que tomar, y nuevas metas que alcanzar. Adios, 2025.

1 0
Soy yo, de piel clara y cabello oscuro peinado. Miro al frente con una expresión tranquila. Llevo una camisa lavanda, un saco azul a cuadros y una corbata morada.  Estoy de pie frente a una pared beige con una decoración floral a mi izquierda y el marco de una puerta oscura a mi derecha.

Rayo

Martes, 06/01/2026 19:05:52

Bien, chicos! cerramos este hilo hasta diciembre del año en curso (le voy poniendo como favorito para no perderlo). nos vemos en 12 meses!

0 0